Se pregunta por qué ha concentrado su juventud en ese afán de luz, en un guijarro de sol, la semilla mágica de una estrella, un recipiente fabuloso donde permanezca cautiva la luz del día. Y, no obstante, no puede acabar con su sueño de luz porque no hay otro más alto.
La luz es la primera obra del Creador sobre una tierra informe y vacía. La luz es una parte de Di-s como la mirada es parte del hombre.
Bernardo Tirtiaux
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