Orhan Pamuk
miércoles, 27 de septiembre de 2017
domingo, 24 de septiembre de 2017
Los sueños se desvanecen desde un ignoto lugar de mi mente en la límpida luz de la recién estrenada mañana, pero no así las huellas de las sensaciones que provocan.
No hay historia lineal en el recuerdo de mi último sueño.
Era que mi hijo y yo nos fundíamos en el más tierno de los abrazos. Era un abrazo pleno, nos uníamos los dos vibrando en todo lo mejor de la vida y nos fundíamos con toda la realidad que nos circundaba. Entonces, sólo éramos una onda expansiva de un infinito sentir.
Ahora, en estos instantes de soledad, miro al cielo que nos regala su tibieza y sus invisibles trinos. Y sólo pido no tener miedo.
No hay historia lineal en el recuerdo de mi último sueño.
Era que mi hijo y yo nos fundíamos en el más tierno de los abrazos. Era un abrazo pleno, nos uníamos los dos vibrando en todo lo mejor de la vida y nos fundíamos con toda la realidad que nos circundaba. Entonces, sólo éramos una onda expansiva de un infinito sentir.
Ahora, en estos instantes de soledad, miro al cielo que nos regala su tibieza y sus invisibles trinos. Y sólo pido no tener miedo.
jueves, 21 de septiembre de 2017
Ahora
Ahora cada componente del "todo", se ha convertido en algo con un grado de complejidad mucho más elevado. He cambiado tanto y tan deprisa que apenas me reconozco.
Es muy difícil continuar con el tiempo que ya no es tu tiempo, nuestro tiempo. Tampoco es ya el tiempo común de todas esas almas con las que he dejado de compartir camino.
Ahora todo se acerca cada vez más al mundo del silencio, silencio que cuando se alcanza genera un incesante goteo en el que aparecen nuevas fórmulas magistrales para aliviar el dolor del alma.
Ahora sé que tú fuiste la primera luz que prendió mecha en mi espíritu dormido, demasiado dormido estaba como para aceptar tal y como es la realidad y como tú eras aceptarte.
Antes las palabras venían a mi y era un gozo poder ordenarlas en mi mente. Eran un como un curso de agua caudaloso en el que yo aprendí a moverme. La intensidad de los acontecimientos es muy cambiante.
Ahora tengo que salir fuera a buscarlas, para entretener los vacíos que campan en mi. Es como un paseo por el bosque, es dejarse llevar por el instinto y perderse entre la fronda en recónditas veredas para desde sus diferentes pulsos de vida ver que no es nada diferente del interior, es una manera de proyectarse y verse en el espacio, en el mundo de la dualidad.
No se puede captar de fuera nada que no se lleve dentro, porque es lo mismo.
Ahora es caminar por una cinta gigantesca de Moebius, donde no queda claro cual es el interior y cual el exterior, depende del sistema de referencia que se tome y del punto en que te encuentres en un momento dado.
Ahora es aprender de nuevo el nombre de los seres y de las cosas, para en otro tiempo volver a olvidarlo y crecer un poquito impregnada de sus esencias.
Es muy difícil continuar con el tiempo que ya no es tu tiempo, nuestro tiempo. Tampoco es ya el tiempo común de todas esas almas con las que he dejado de compartir camino.
Ahora todo se acerca cada vez más al mundo del silencio, silencio que cuando se alcanza genera un incesante goteo en el que aparecen nuevas fórmulas magistrales para aliviar el dolor del alma.
Ahora sé que tú fuiste la primera luz que prendió mecha en mi espíritu dormido, demasiado dormido estaba como para aceptar tal y como es la realidad y como tú eras aceptarte.
Antes las palabras venían a mi y era un gozo poder ordenarlas en mi mente. Eran un como un curso de agua caudaloso en el que yo aprendí a moverme. La intensidad de los acontecimientos es muy cambiante.
Ahora tengo que salir fuera a buscarlas, para entretener los vacíos que campan en mi. Es como un paseo por el bosque, es dejarse llevar por el instinto y perderse entre la fronda en recónditas veredas para desde sus diferentes pulsos de vida ver que no es nada diferente del interior, es una manera de proyectarse y verse en el espacio, en el mundo de la dualidad.
No se puede captar de fuera nada que no se lleve dentro, porque es lo mismo.
Ahora es caminar por una cinta gigantesca de Moebius, donde no queda claro cual es el interior y cual el exterior, depende del sistema de referencia que se tome y del punto en que te encuentres en un momento dado.
Ahora es aprender de nuevo el nombre de los seres y de las cosas, para en otro tiempo volver a olvidarlo y crecer un poquito impregnada de sus esencias.
martes, 19 de septiembre de 2017
En su voz ausente se siente algo parecido a un eco que la mente recrea en forma de ficticias palabras.
Cada silencio compartido con ella, tiene el matiz de las expresiones que se encuentran en los más preciosos surcos de la memoria, de esa memoria sin olvido, lugar común dónde nos amamos.
Y sus besos saben a natillas.
Y su abrazo es el eterno hogar.
A veces nada más verte se le prende la sonrisa y yo , entonces, siento la fortuna de presenciar ese chispazo de alegría, ese precioso y luminoso instante.
Y si antes de marchar, la despedida es un envolvente abrazo, es un volver a casa con crecido y
renovado aliento.
____________________________________
Algunas veces las palabras son cansancio.
Otras veces el cansancio es escuchar con reiteración y alevosía las mismas palabras dispuestas en diferente orden pero diciendo prácticamente lo mismo en bucle. Como una pastilla de chicles con sabor a cerebro rancio.
- Pues vaya hacerse viejo. No hay nada peor que llegar a ser viejo.
- Pero vaya no llegar. Eso si que es malo.
- Y llegar y estar así, para eso es mejor no estar.
(Oigo estas palabras en la calle a dos señoras poco antes de llegar a casa. Las dicen bien alto para que me lleguen y me de por aludida)
Y yo, me seguiré preguntando a cuento de qué y conteniendo el vómito cuando las escucho.
Aguanto la nausea por el juicio gratuito. Me pregunto qué quien es tan temerario de juzgar aspectos tan delicados de la vida de otros que pueden suceder o afectar a cualquiera.
Ese "estar así" que menosprecian es vida, vida en una de sus infinitas manifestaciones.
Debe de haber un raro placer que yo desconozco en eso de sentirse bien al compararse con las desgracias ajenas.
Debe de existir un raro placer que desconozco en compararse.
¿Qué es lo mejor y qué lo peor?
La vida es lo que es: vida, un regalo y milagro irrepetible que acontece a cada instante.
La vida está llena de estancias muy hermosas que el ser deja impregnadas de sutil esencia.
Cada silencio compartido con ella, tiene el matiz de las expresiones que se encuentran en los más preciosos surcos de la memoria, de esa memoria sin olvido, lugar común dónde nos amamos.
Y sus besos saben a natillas.
Y su abrazo es el eterno hogar.
A veces nada más verte se le prende la sonrisa y yo , entonces, siento la fortuna de presenciar ese chispazo de alegría, ese precioso y luminoso instante.
Y si antes de marchar, la despedida es un envolvente abrazo, es un volver a casa con crecido y
renovado aliento.
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Algunas veces las palabras son cansancio.
Otras veces el cansancio es escuchar con reiteración y alevosía las mismas palabras dispuestas en diferente orden pero diciendo prácticamente lo mismo en bucle. Como una pastilla de chicles con sabor a cerebro rancio.
- Pues vaya hacerse viejo. No hay nada peor que llegar a ser viejo.
- Pero vaya no llegar. Eso si que es malo.
- Y llegar y estar así, para eso es mejor no estar.
(Oigo estas palabras en la calle a dos señoras poco antes de llegar a casa. Las dicen bien alto para que me lleguen y me de por aludida)
Y yo, me seguiré preguntando a cuento de qué y conteniendo el vómito cuando las escucho.
Aguanto la nausea por el juicio gratuito. Me pregunto qué quien es tan temerario de juzgar aspectos tan delicados de la vida de otros que pueden suceder o afectar a cualquiera.
Ese "estar así" que menosprecian es vida, vida en una de sus infinitas manifestaciones.
Debe de haber un raro placer que yo desconozco en eso de sentirse bien al compararse con las desgracias ajenas.
Debe de existir un raro placer que desconozco en compararse.
¿Qué es lo mejor y qué lo peor?
La vida es lo que es: vida, un regalo y milagro irrepetible que acontece a cada instante.
La vida está llena de estancias muy hermosas que el ser deja impregnadas de sutil esencia.
viernes, 15 de septiembre de 2017
La suave brisa mezcla el tumulto de realidades desleídas.
Hay un oceáno invisible de dudas cuyo rumor acecha y abruma.
Entregada a la suavidad del caprichoso movimiento aéreo,
echo de menos el dulce sabor que habita en tus labios.
la hermosura de las palabras modeladas en tu voz.
Quizás los deseos se juntan en el jardín azul de las horas.
martes, 12 de septiembre de 2017
Ven
Ven. Salgamos fuera. La noche. Queda espacio arriba, más arriba, mucho más que las luces que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados. Queda también silencio entre nosotros, silencio y este beso igual que un largo túnel.
Jaime Gil de Biedma
Jaime Gil de Biedma
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