Y vuelvo a pisar los charcos,
Sabiendo que desde el suelo,
También se logra alcanzar,
Un pedacito de cielo.
domingo, 31 de enero de 2016
El afuera del adentro
Existe un sendero donde la mente se recrea.
Es el lugar donde habitan los secretos.
No se muestran. Ni se enseñan.
Son sólo para quien los descubre.
Pues nada de lo que se enseña, merece la pena ser aprendido.
Flores
Por cada flor, un fruto que al madurar y abrirse, esparce semillas de vida al viento.
Conceptos que se transforman en otros conceptos.
Potenciales que alojan dentro de sí otros potenciales.
Se tiende a pensar en términos extremos. Pares de contrarios.
Blanco. Negro.
Mal. Bien.
Vida. Muerte.
Y sin embargo, es todo a la vez.
Los conceptos son como los ejes cartesianos, sistemas de referencia de la mente pensante.
Sólo que en el caso de los conceptos, no son seis sus grados de libertad. Cada concepto tiene tantos como cerebros pensantes.
Si un concepto, se fija, muere. Se convierte en un fósil de la memoria.
Árbol, flor, fruto son la misma cosa: vida.
Al comer el fruto, se entrega, para convertirse en vida.
Así es el alimento.
Así es la palabra.
Permanece el espíritu.
La semilla.
Conceptos que se transforman en otros conceptos.
Potenciales que alojan dentro de sí otros potenciales.
Se tiende a pensar en términos extremos. Pares de contrarios.
Blanco. Negro.
Mal. Bien.
Vida. Muerte.
Y sin embargo, es todo a la vez.
Los conceptos son como los ejes cartesianos, sistemas de referencia de la mente pensante.
Sólo que en el caso de los conceptos, no son seis sus grados de libertad. Cada concepto tiene tantos como cerebros pensantes.
Si un concepto, se fija, muere. Se convierte en un fósil de la memoria.
Árbol, flor, fruto son la misma cosa: vida.
Al comer el fruto, se entrega, para convertirse en vida.
Así es el alimento.
Así es la palabra.
Permanece el espíritu.
La semilla.
sábado, 30 de enero de 2016
Cielo
Un nuevo día nacía,
mientras el sol se escondía.
Al regalo del color
Volvía a la vida
A respirar
A la calma
Y tus besos, me curaban.
Veredas
Gocemos el bosque
En largo paseo.
Las manos cogidas
Atrás, en la espalda.
Así, bien juntitas
Caminan las almas.
El mirar, andante
Dulce movimiento.
Dejarse, perderse,
En los pensamientos.
De agua
De musgo
De árbol
Y helecho.
Dejaremos huellas,
Entre sus veredas
De trigo
De mar
De olivo
Y de sal.
En largo paseo.
Las manos cogidas
Atrás, en la espalda.
Así, bien juntitas
Caminan las almas.
El mirar, andante
Dulce movimiento.
Dejarse, perderse,
En los pensamientos.
De agua
De musgo
De árbol
Y helecho.
Dejaremos huellas,
Entre sus veredas
De trigo
De mar
De olivo
Y de sal.
viernes, 29 de enero de 2016
Erg
Te reconozco.
En el curso de las huellas que vas dejando en mi mente.
Puntos de tangencia en los que el ser se sustenta.
¿Acaso es la vida este espejismo?
Te encuentro.
En los rastros del viento.
Eres la fuerza que disgrega el corazón de la montaña.
Y lo esparce.
Muy lejos.
Por los siglos de los siglos.
Caricias aéreas.
Vuelvo.
Del sueño sin sueños.
A la llamada de tu luz.
Abro los ojos.
Ríes.
Río.
Se llenan de alegría las almas.
Ocultas.
¡Tan viajeras!
Todo cobra sentido.
En el curso de las huellas que vas dejando en mi mente.
Puntos de tangencia en los que el ser se sustenta.
¿Acaso es la vida este espejismo?
Te encuentro.
En los rastros del viento.
Eres la fuerza que disgrega el corazón de la montaña.
Y lo esparce.
Muy lejos.
Por los siglos de los siglos.
Caricias aéreas.
Vuelvo.
Del sueño sin sueños.
A la llamada de tu luz.
Abro los ojos.
Ríes.
Río.
Se llenan de alegría las almas.
Ocultas.
¡Tan viajeras!
Todo cobra sentido.
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