He aprendido a esperarlo todo, sin querer absolutamente nada.
jueves, 8 de junio de 2023
Lluvia
No suele ocurrir muy a menudo por estos lares, pero estos días ocurre que llueve.
Hoy, la suave caricia de la llovizna va desperezando poco a poco mis resecos sentidos.
Me gusta caminar al amparo de la luz difusa que propician los miliares de gotas, mientras limpian todas las superficies y formas de materia que encuentran en su camino y despejan como nada las incógnitas de mi mente.
Echaba de menos la humedad sin frio que genera esta lluvia casi estival.
Y como llueve, quizás de manera inconsciente, me gusta salir a la lluvia y comprobar como esa brizna tardía de naciente esperanza crece y se reverdece un poquito más a cada instante.
viernes, 2 de junio de 2023
A veces me voy, pero siempre vuelvo
Y llega la noche tranquila. Esta profunda noche de luna de ensueño.
Y, a veces, me aferro a ella con la añoranza del descanso. Deseando que mi mente y mi cuerpo encuentren un bendito instante de paz. De motivo en blanco, sobre fondo en blanco. Pensando que, quizás, el nuevo día que se gesta en la oscuridad, llegará anunciando alguna buena nueva.Y es que, en el fondo de todo, y después de todo, es posible que aún me habite una brizna de esperanza.
viernes, 17 de febrero de 2023
miércoles, 21 de diciembre de 2022
Ventanas
martes, 8 de noviembre de 2022
sábado, 22 de octubre de 2022
Puede ser
Creo que a duras penas logro reconciliarme con mi mente. Bueno, si acaso un poquito.
Cada día, cada vez, a cada tiempo, con menos ruido: eso sí. Pero todavía no es suficiente.
Muchas veces encuentro y he encontrado en el silencio muchas palabras, ensoñaciones propias de locura, gestos imaginarios y reales, sensaciones extraordinarias. Y hoy puedo afirmar que el silencio es mi compañero fiel que nunca me abandona. Es como el demiurgo de Platón, mediando siempre entre el mundo sensible y el mundo de las ideas. El silencio es potencial puro, está lleno de todo lo que es posible ser real y ser realizado. También de imposibles.
Hoy, estoy todo el rato pensando en alguien nuevo, pero noto que ya no es lo mismo que cuando era joven. Y tampoco es lo mismo después de él. A veces pienso que lo nuevo nunca va a ser tan especial, sin entender que al pensar eso me estoy recortando las alas.
En otros momentos, pienso que todavía me queda por vivir un amor muy hermoso y cómplice como jamás fue.
Estaba hoy pensando en descubrir como es el sabor cuando se besan unos labios nuevos, llenos de sensaciones desconocidas, de colores, pero sobre todo de esperanza, esa esperanza que di por perdida hace ya demasiado tiempo. Pensaba en cómo será el olor de una piel curtida por la vida a golpes de espanto. Tan madura y, sin embargo, también nueva para mi, con mil rincones y secretos por encontrar.
Y estoy pensando todas esas cosas porque siento deseos de volver a enamorarme, volver a ese que es mi estado natural, crear junto a alguien de la nada miriadas de nuevos orgasmos.
Tolero el silencio, que de vez en cuando lleno de palabras escritas, pero ya no soporto la soledad, esta honda soledad que me agarrota el alma.



