lunes, 3 de abril de 2017

Orden y temple


Temple es completar con presencia los intersticios del silencio, pergeñando la más perfecta sinfonía del ser.



Primera verdad


Tarde o temprano, la luz del sol todo la alcanza, revelando la hermosura.






Yo no creo en los milagros, pues los siento acontecer a diario.



Milagro es sentir en tu vientre gestarse tu hijo.

Milagro es parirlo y ver su luz por vez primera.

Milagro es sentir las pieles como un todo continuo dentro del regazo.

Milagro es entregarle tu seno y saber en su olor que la vida huele a pan eterno.

Milagro es que entre el oleaje de un mar de dudas, se cimiente confianza y reconozcas el vuelo de tu espíritu.

Milagro es continuar después de haber bebido el más amargo trago, lleno de todos los porqués que jamás tendrán respuesta.

Milagro es la alquimia de la luz haciendo oro en  tus pestañas.

Milagro es la coincidencia entre  las palabras y los actos.

Milagro es oír por primera tu voz y sentir el corazón latir con la furia de reconocer a quien lo habita.

Milagro es el ocaso cuando la paz es remanso.

Milagro es entender, sin saber, que entre tú y yo no hay espacio ni tiempo, que no hay ni un lado y otro lado, sólo facetas del  alma.



domingo, 2 de abril de 2017

Sentir la grandeza de lo pequeño y ser humildad en lo más grande



Crear es ser continuador de la naturaleza, luego de una observación atenta, sea por el medio de expresión que fuere.

Creer es continuar, después de haber bebido el más amargo trago, lleno todos los porqués que jamás tendrán respuesta.







Erguvan


El árbol que, en cualquier recoleto rincón florece.




Árbol del amor

sábado, 1 de abril de 2017

Cuando llegues a la cima de la montaña, sigue escalando

Del corazón a las manos.
Sólo intentaba un acercamiento que expresase la enormidad de la belleza de la canción de su alma.
No entendía y, ahora apenas si vislumbro, con el temor en el cuerpo de quien desconoce una felicidad que se ha estado negando con reiteración, que todo lo que en él veía y sentía era el interior del alma.

No sirve de nada insistir en llamar a puertas, en las que pensamos que está detrás el antídoto a nuestro dolor, si al otro lado no se nos quiere abrir.

Esta madrugada, infería que ese dolor que nos produce el rechazo es la manera que tiene nuestro espíritu de decirnos que por ahí no es, que ese no es el camino; de alguna manera es como una comida que nos indigesta aunque nos guste mucho.

Es más simple, aunque cueste aceptarlo.
Se trata de abrir las puertas del alma y, entonces, llega la ayuda de donde menos se piensa.

Es mucho el dolor que lleva cargando en sus costillas nuestro avatar, pero no hay que permitir que queme, ni que hunda, ni que mate.

La ocasión está ahí, en todo instante.

No hay nada que el amor no repare, no cure y crezca, pues desconoce los límites.
No importa el lugar, ni el porqué, ni el tiempo, ni la forma en la que se manifiesta.
Es Sentir.
Otorgar-se amor.
Dar amor, sin medida.
Recíbirlo y apreciarlo.




Cuando llegues a la cima de la montaña, sigue escalando. 
Dicho zen








Flor rara


Eres esa rara flor
Que mis sentidos confunde
En el arco de tu espalda
Se concreta mi horizonte
Arpa de rayos de sol
Que perfuma los instantes.