martes, 8 de noviembre de 2022

 Me gusta dejar "mensajes en una botella" en este mar imaginario de palabras, por si algún día llegaran a buen puerto.




sábado, 22 de octubre de 2022

Puede ser

Creo que a duras penas logro reconciliarme con mi mente. Bueno, si acaso un poquito.

Cada día, cada vez, a cada tiempo, con menos ruido: eso sí. Pero todavía no es suficiente.

Muchas veces encuentro y he encontrado en el silencio muchas palabras, ensoñaciones propias de locura, gestos imaginarios y reales, sensaciones extraordinarias. Y hoy puedo afirmar que el silencio es mi compañero fiel que nunca me abandona. Es como el demiurgo de Platón, mediando siempre entre el mundo sensible y el mundo de las ideas. El silencio es potencial puro, está lleno de todo lo que es posible ser real y ser realizado. También de imposibles.

Hoy, estoy todo el rato pensando en alguien nuevo, pero noto que ya no es lo mismo que cuando era joven. Y tampoco es lo mismo después de él. A veces pienso que lo nuevo nunca va a ser tan especial, sin entender que al pensar eso me estoy recortando las alas.

En otros momentos, pienso que todavía me queda por vivir un amor muy hermoso y cómplice como jamás fue.

Estaba hoy pensando en descubrir como es el sabor cuando se besan unos labios nuevos, llenos de sensaciones desconocidas, de colores, pero sobre todo de esperanza, esa esperanza que di por perdida hace ya demasiado tiempo. Pensaba en cómo será el olor de una piel curtida por la vida a golpes de espanto. Tan madura y, sin embargo, también nueva para mi, con mil rincones y secretos por encontrar.

Y estoy pensando todas esas cosas porque siento deseos de volver a enamorarme, volver a ese que es mi estado natural, crear junto a alguien de la nada miriadas de nuevos orgasmos.

Tolero el silencio, que de vez en cuando lleno de palabras escritas, pero ya no soporto la soledad, esta honda soledad que me agarrota el alma.


martes, 6 de septiembre de 2022

Exit

Eras la salida de emergencia de mi mente hacia el futuro.

Pero ocurrió que hice coincidir la salida de emergencia con la entrada principal, y entonces, todo se volvió más complicado.

Para ti , sólo fue un juego que al tomar visos de realidad  dejó de divertirte.


Finalmente, él huyó de mi, parapetándose en la intimidad de su hogar con vistas al puto infierno.

Dejé todo. Marché, a mi origen, para no partir nunca de cero.

Y me reconstruyo. Y me transformo.

Y no doy al cielo las gracias lo suficiente por poder hacerlo.





martes, 30 de agosto de 2022

Hace tanto tiempo que ya no tiene sentido

 Hace tanto tiempo, que ya no tiene sentido, esa loca ilusión que parecía encargarse de ordenarlo todo.

Ese baile solitario y alegre que me nacía al rememorar nuestro último encuentro. Parece haberse disipado entre las rendijas del pasado.

Hace tanto tiempo, que ahora ya no soy yo, todo es absolutamente distinto, más real, pero también más marchito. Quizás se ha ido apagando un poco el brillo de la vida.

Hace mucho tiempo que dejaste de ser un sueño recurrente. Ahora, ni siquiera eres un orgasmo ahogado en lágrimas de soledad. Se apagó mi deseo. Se encendieron las luces del final del camino.

Y es que me he cansado de esperar, por eso ya no veo más brotes verdes en los terrones resecos de tierra. Por eso bebo a grandes sorbos cada instante que compone el ahora.

Pero, ocurre, que antes tampoco tenía sentido y, sin embargo, eras mi vida entera y hasta  las nubes se esponjaban en el cielo al sentir tu nombre.



miércoles, 24 de agosto de 2022

Aprendiendo

He aprendido a construir emociones desde el más profundo de los silencios.  A ornarlo de palabras, palabras frágiles y evanescentes como pompas de jabón mecidas por la brisa.

He aprendido a vivir sin saber de ti y sin que tú sepas de mi. Y desde esa mutua ignorancia, volver a crear todo de nuevo, esta vez sólo lo realmente necesario.

He aprendido a entender que no es fácil construir un nuevo mundo a partir de las frágiles cenizas de un antiguo espacio-tiempo. El caso es, que todo es susceptible de construirse con un poquito de amor que cada vez se hace más grande ya que crece sin mesura.

Aprendo poco a poco a vivir sin miedo, luego de exorcizarlo cual demonio maldito.

Aprendo a ver que no hay peor condena que vivir anclada al pasado.

Sobre todo, aprendo, que el amor que se apaga nunca más vuelve a ser luz, ni tampoco calienta en los días lluviosos de invierno.

Y es que, ahora soy otra, ya no soy yo. Quizás sólo soy un instante fugaz de la existencia.


martes, 23 de agosto de 2022

Será

 Tenía mucho miedo de perderte.

Y, sin embargo, fui yo quien terminó marchándose.

Ahora  vivo en la calle del olvido, más tu recuerdo permanece en lo más hondo de mi.

Será porque me fui amándote.