domingo, 4 de octubre de 2015

Bonsoir

Y cuando llega la noche,
El alma en el sueño, vuela.
Siempre podrás encontrarme
Encendida está mi candela.


Intersecciones

Eligió un sitio al azar. Y se acomodó dentro.
A esas horas, el vagón del tren estaba casi desierto.
Gustaba mirar el reflejo de los seres y de las cosas en el vidrio que hacía las veces de portaequipaje, sobre los asientos. En él, se gestaba un mundo al revés, lleno de cabezas con pensamientos, escotes y otras ocultas perspectivas.
Entonces, en ese plano irreal, la vio. De cabeza. Sus cabellos, refulgentes.
Dormía, con el rostro pegado a la ventanilla y el cuerpo en una exasperante contorsión.
No esperaba que fuese tan pronto: había pasado toda una eternidad.
Más allí estaba ella, habitando el mundo de los sueños.
Estuvo largo rato, observando. Sentimientos en eclosión.
Reacción en cadena.
Hacia la mitad del trayecto se acercó a donde estaba. Se sentó en el vacío asiento de al lado. Y, sin más, esperó.
Cerró los ojos, como ella, para así poder entrar en su sueño. Se envolvió en su aroma.
Ella, lo presintió. Abrió los ojos. Lo más que pudo. Muy despacito, casi en un dibujo de los labios:
- ¿Hemos llegado ya,..., al Cielo?

Y ese momento fue una total sonrisa.

Acaso

Acaso no sabes que mi alma está en tu alma y tu alma está en la mía.
Acaso no ves como en ti soy, crezco y con la fuerza del viento, por doquier, me esparzo.
Mis dominios son los de todos los elementos, en perfecta conjunción. Y mi arte es amarte. Por siempre. Para siempre.
Tuya.

Café cortado

Desde lo que intuyes es como, a pocos, sabes.
Lo que diferencia la visión de la presencia creadora de los dioses.
Me hago eco, de siglos, en todos los besos que no fueron y que ahora son.
En la eterna presencia de tu ausencia.
En el compás a dúo de la realidad fulminante.
Viviré. Siempre. En la física que pertenece al territorio del pensamiento.
Donde recuerdas, sin temor, algunas cosas de lo que eres.
Y creces.
Y aprendes.
Recreando los conceptos.

En la estática antesala de la lluvia



Soy la sonrisa de todos esos instantes en que se concentra el aliento de la eternidad.

In flores esencia


So beautiful!

En la cama

Dulce pereza.
Las pieles desnudas entre las sábanas.
Notas de lluvia que ágiles, en el vidrio, se deslizan.
Caen, en su ancestral danza.
Tu cuerpo en mi cuerpo.
Suave latir.
Despertar.