viernes, 3 de marzo de 2017
A cielo descubierto
En todas esas cosas que hacemos, se manifiesta nuestro interior, acciones que se convierten en huellas de las que se retroalimenta la memoria.
jueves, 2 de marzo de 2017
Modos propios
Acabo de darme cuenta que estoy en otra frecuencia. Quizás en varias.
Estaba a punto de meterme a saco en un bucle de pensamiento, de esos sin ton ni son, pero cuyo recorrido exacto conduce al sufrimiento.
Se me ha disparado la adrenalina y se me ha subido a la cabeza. Después, con tristeza me he dicho ¿qué haces? Tú no mereces esto.
De seguro que me he quedado con los brazos colgando. En fin.
Y he vuelto, al silencioso bullicio de la corriente de la vida.
La felicidad es el modo fundamental de vibración del alma, sólo que al pensar, nos desconectamos de la frecuencia precisa y se nos olvida que podemos retornar a ella.
Y he vuelto, al silencioso bullicio de la corriente de la vida.
La felicidad es el modo fundamental de vibración del alma, sólo que al pensar, nos desconectamos de la frecuencia precisa y se nos olvida que podemos retornar a ella.
Buscamos dentro algo in-concreto que llamamos niño interior y, quizás, es sólo eso: el estado fundamental de vibración de nuestra energía estructurada en materia.
Qué bueno saber volver, ¿no?
Out
No se puede olvidar lo que no pertenece a la memoria.
Por eso siento en tu ser todo lo eterno,
al punto que discurres por mis venas.
Pintura: Dorian Vallejo
De sol y pan
Qué rico hueles a pan
Cuando el sol tu piel calienta.
Se me antoja, suavecito
Pasear por tus rincones,
Saborearte despacio
Con la punta de la lengua.
Cuando el sol tu piel calienta.
Se me antoja, suavecito
Pasear por tus rincones,
Saborearte despacio
Con la punta de la lengua.
miércoles, 1 de marzo de 2017
Lo extraordinario sucede a cada instante
Un límpido atardecer de oro rosa.
Prende la delicada luz en cada brote fragante de vida nueva.
Y se siente a cada instante el bullicio de la savia.
Y el alma se reconforta en la silente hermosura arbórea.
Prende la delicada luz en cada brote fragante de vida nueva.
Y se siente a cada instante el bullicio de la savia.
Y el alma se reconforta en la silente hermosura arbórea.
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