martes, 3 de enero de 2017
Woland
El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda. El diablo es sombrío porque sabe adonde va, y siempre va hacia el sitio del que procede. Eres el diablo, y como el diablo vives en las tinieblas. Si querías convencerme lo has logrado. Te odio, Jorge, y si pudiese te sacaría a la explanada y te pasearía desnudo.
El Nombre de la Rosa (Fragmento)
Umberto Eco
lunes, 2 de enero de 2017
Caminando
"Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos: pero el amor sin límites me crecerá en el alma".
Rimbaud
¿En qué cabeza cabe?
Cada pensamiento que se construye referido a él, conlleva la definición de unos límites en él, con bordes y arabescos inventados para la ocasión, cuyo alcance no va más allá de ser un mero jugar con las palabras.
El marco no es el cuadro. Se adapta al cuadro. Puede adaptar la función de elemento mediador o de transición entre diferentes planos.
El cuadro no es la realidad, aunque a veces la lectura de su expresión incite a recrear otras realidades posibles.
El amor no puede pensarse.
Como tampoco se puede atrapar el alma querida dentro del guardapelo que pende del cuello y descansa en el pecho a buen recaudo.
El marco no es el cuadro. Se adapta al cuadro. Puede adaptar la función de elemento mediador o de transición entre diferentes planos.
El cuadro no es la realidad, aunque a veces la lectura de su expresión incite a recrear otras realidades posibles.
El amor no puede pensarse.
Como tampoco se puede atrapar el alma querida dentro del guardapelo que pende del cuello y descansa en el pecho a buen recaudo.
domingo, 1 de enero de 2017
Mi nave venera
Llegará el último instante.
Entonces, yo seré quien para el tiempo muera.
Ese tiempo infame
Que en mi se agotó
Consumido en ansias
De mil y una espera.
Será bien sencillo ser ánima en las alas del amor.
Deslizándome en las ondas de tu lira etérea
Arribaré a la otra orilla sobre mi venera.
En mis largos cabellos
Habita la brisa
Esencia sagrada
De tu alma viajera
Que en mi pecho bulle,
Renace y navega.
Entonces, yo seré quien para el tiempo muera.
Ese tiempo infame
Que en mi se agotó
Consumido en ansias
De mil y una espera.
Será bien sencillo ser ánima en las alas del amor.
Deslizándome en las ondas de tu lira etérea
Arribaré a la otra orilla sobre mi venera.
En mis largos cabellos
Habita la brisa
Esencia sagrada
De tu alma viajera
Que en mi pecho bulle,
Renace y navega.
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